Ben Eine
Born in London, Ben Eine is one of the most successful street artists in the world and is regarded as a pioneer in the exploration of graffiti letterforms. Originally a graffiti writer, Eine started his career over 30 years ago, leaving his first tag all over London before developing his distinct typographic style. Eine now operates from the belief that street art is distinct from graffiti, saying “street artists want to add something to the environment. They consider the audience, whereas graffiti writers don’t care about anyone except themselves, they do it purely for the kick”.
Eine began painting huge, bright and colourful letters on shutters all over East London, creating beautiful forms executed with a relentless “graffiti mentality” – painting over sixty shutters in a couple of months. These imposing and engaging, yet unattributed, anonymously-painted letters stood out from the usual tags and dubs seen on the streets. They caught the public’s attention and were seminal in the rise of street art’s popularity.
Eine’s partnership with the, then emerging, London graffiti artist Banksy was hugely influential to the commercial success of both artists. In 2003 The pair set up a project, with a loose collective of other artists, in order to print and sell street art.

Nacido en Londres, Reino Unido, Ben Eine es uno de los más exitosos artistas urbanos del mundo como pionero en la exploración del uso de plantillas. Originalmente escritor de grafiti, Eine comenzó su carrera hace más de 30 años, dejando su primer tag sobre todo Londres antes de desarrollar su distintivo estilo tipográfico. Eine ahora opera desde la creencia de que el arte urbano es distinto del grafiti, diciendo “los artistas urbanos quieren añadir algo al entorno. Ellos consideran la audiencia, mientras que los artistas del grafiti solo se preocupan de ellos mismos, lo hacen sólo por el chute”.
<br/ >Eine comenzó pintando en grandes dimensiones, brillantes y coloridas letras por todo los cierres en East London, creando bellas formas ejecutadas con una implacable “mentalidad grafiti”-pintando más de cierres en un par de meses. Estas letras imponentes y atractivas, pero sin atribución, pintadas anónimamente, se destacaban de los tags y firmas habituales que se veían en las calles. Llamaron la atención del público y fueron fundamentales en el auge de la popularidad del arte callejero.
<br/ >La asociación de Eine con el entonces emergente artista de grafiti londinense Banksy fue muy influyente para el éxito comercial de ambos artistas. En 2003, la pareja estableció un proyecto, con un colectivo suelto de otros artistas, para imprimir y vender arte callejero.